lunes, 27 de febrero de 2012

Reseña. Postproducción, Nicolas Bourriaud

Investigación


El proyecto de investigación “Construcción de espacios de ciudadanía e inclusión social alrededor de las artes, la libre expresión y la creatividad en la Localidad de Usaquén” está enfocado a trabajar, las artes plásticas, el performance y las instalaciones; razón por la cual en esta obra de Bourriaud podemos encontrar un análisis de  las artes visuales más representativas de los últimos años que amplifican y extienden el concepto del ready made elaborado por Marcel Duchamp.

El interés de esta reseña es no solo comprender las dinámicas actuales que el arte contemporáneo abarca si no conocer algunos ejemplos que a modo de collage pueden servir como influencia a la hora de la creación misma durante el proyecto.




POSTPRODUCCIÓN, 

NICOLAS BOURRIAUD

Título del libro: Postproducción
Autor: Nicolas Bourriaud
Año de publicación: 2009
Editorial: Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires.

La postproducción se abre como un recurso que a través de los nuevos medios y materiales preexistentes se realizan obras mezclando y combinando diferentes elementos, respondiendo así a la multiplicación de la oferta cultural y la inclusión dentro del mundo del arte de formas que antes eran ignoradas o despreciadas.

En la propuesta de la postproducción Bourriaud la pregunta del artista ya no es ¿qué es lo nuevo que se puede hacer? sino ¿Qué se puede hacer con? Así, la importancia del arte actual no reside en su significado sino en su uso impersonal y colectivo de las formas que viene siendo un acto de micropirateria en el que al igual que en los Mercados de las Pulgas el artista recicla y de manera caótica reorganiza la producción del pasado de manera colectiva, renovando y dotando de múltiples contribuciones culturales a esos objetos o formas victimas del arte, los cuales pasan de ser simple objetos a utilizarse como soportes de experiencias.

Este reciclaje que según Bourriaud implica una navegación por la historia de la cultura, también puede dotarnos de materiales más cercanos para trabajar con la comunidad y que reflejen su identidad. Además implica unos grados de entendimiento y relación entre artistas completamente diferentes a las del siglo pasado en las que la lucha por el reconocimiento y los derechos de autor eran una predominante. Hoy en día la supervivencia del artista mismo es la abolición de la propiedad de las formas y mas bien se incursiona de manera activista en la relación de un compartir de materia prima que permita renovar constantemente la realidad que se agota en la cotidianidad de la globalización y los medios masivos. De esta manera existe un desvío artístico en el que ready made tiene un uso político y el usuario de las forma se comporta como un consumidor inteligente y subversivo. Así, lejos de la lucha por el reconocimiento, se generan encuentros que resultan ser más importantes que los individuos que los provocan.

Así, los proyectos culturales modernos que utilizan el arte moderno se vuelven un juego con las formas más participativo y enriquecedor en el que la superproducción y postproducción ya no es vivida como un problema sino como un ecosistema cultural. Estas formas son utilizadas como escenarios en el que el artista moderno planifica el presente mismo utilizando esos elementos para construir espacios alternativos y diversos.

 De esta manera, las exposiciones dejan de ser los resultados para convertirse en el lugar de la producción, desprogramando el orden natural para reprogramarlo a través de la creación, cambiando el orden mismo del arte en el que interpretar el mundo no basta sino que hay que transformarlo. Sin embargo, el lugar de esos hechos no es un espacio profesional y sofisticado, con la evolución de herramientas tecnológicas y el internet los espacios de creación y transformación del mundo se dan a través de la vida doméstica desde la cual el empleo a través del hacking y la utilización del tiempo libre son las cualidades de los artistas modernos. De esta manera el caos y y el ocio es estimulado de manera productiva. Tema que en los proyectos culturales representa una estrategia y facilidad grandísima a la hora de generar un autosostenimiento en el tiempo y productividad de los participantes.


En este orden de ideas el artista contemporáneo es capaz de manipular, volver a presentar o poner en una nueva escena a través de:

  • Tomar como materia prima obras ya existentes reprogramando sus significados e incluyendo al público como creador de la obra misma.
  • Habitar estilos y formas historizadas que ya en el imaginario social representan algo y adaptar estas estructuras a sus problemáticas personales, incluso llegando a duplicar secuencias enteras de obras ya existentes. Como por ejemplo, Sarah Morris emplea en su pintura la grilla a fin de describir la abstracción de los flujos económicos.
  • Hacer uso de las imágenes: de este modo cualquier recurso visual y audiovisual es víctima de re significación o adaptación de estos artistas.
  • Algunos no se complican y hacen uso de la sociedad misma como un repertorio de formas con las que se puede jugar generar un concepto diferente.
  • Algunos utilizan las tendencias actuales de la moda y los medios masivos para crear sus propias obras.
  • No piensan la exposición en términos de formas u objetos sino de formatos de representación de lectura del mundo.
  • La lectura de las imágenes de la obra se vuelve una imagen misma y así infinitamente.
  • El entorno tecnocultural emergente suscita el desarrollo de nuevas clases de arte que ignoran la separación entre emisión y recepción, la composición y la interpretación.
  • Se libran de la historia del arte y recurren a ella como una especie de diversión, tratándola como un espacio de pura irresponsabilidad.


A simple vista este tipo de dinámicas y relaciones muestran una apropiación y desarrollo del arte moderno con una tendencia ecléctica sin bases ni formas, sin embargo, si los artistas se entregaran al “eclecticismo del consumo” sirven a los intereses del “mundo tecnocientífico y posindustrial” y faltan a su deber crítico. Entonces, la línea del arte moderno es demasiado delgada por lo cual la tarea del siglo XXI se encamina a la posibilidad de reescribir la modernidad, sin partir de ceros ni quedarse atiborrado por el almacén de la historia sino inventariar seleccionar, para posteriormente utilizar y recargar.

Es así como se debe entender y comprender el arte moderno, pensando que las obras proponen escenarios y el arte es una forma de uso del mundo en el que existe una negociación infinita entre los diversos puntos de vista. No hay un fin en el arte moderno, el enriquecimiento y conocimiento del mundo es infinito.

lunes, 20 de febrero de 2012

Diarios de Campo. La Ruta del Tren


Es increíble ver en estos días la vía férrea que atraviesa a Usaquén, aquel Tren que algún día trajo el progreso a la Localidad hoy es un lugar inseguro y descuidado, donde rondan los ladronzuelos y vamos a botar lo que no nos sirve.

Me pregunto cómo se verá la carrilera desde el Tren, ¿Será que desde adentro no se alcanza ver la basura sobre la vía o no nos sentimos intimidados frente a la presencia de personas de poco fiar? Nunca he tomado el Tren Turístico de la Sabana que atraviesa la Localidad y la mayoría de los habitantes de Usaquén tampoco han participado de esta experiencia.

Estación de San Antonio
Calle 180 con Avenida   Novena
Hay lugares de la carrilera en Usaquén que no conozco y no me atrevo a caminar a solas, ni tampoco tengo los $40.000 que se necesitan para el tiquete de ida y vuelta en el tren. Esta carrilera puede llegar a ser un espejo de la Localidad, admirar la Estación de Usaquén en la calle 116 y compararla con la Estación abandonada de San Antonio en la Calle 180 puede arrojar muchos datos sobre los espacios de reconocimiento y exclusión social en la Localidad.

Queriendo romper la brecha entre el Tren capaz de recorrer este tramo cada fin de semana, llamé a algunos jóvenes que he conocido de la Localidad y los invité a acompañarme a viajar por la vía férrea, pero esta vez no en tren sino en bici, desde donde si se siente la amenaza de la inseguridad y se ve la basura que afea nuestro plan turístico de domingo.


Nos vimos un domingo en la Estación del Tren de Usaquén y desde ese punto salimos a rodar sobre toda la vía férrea. Ese día llegaron todos los jóvenes que habían sido invitados: María José y Santiago, gestores culturales del grupo Casa Entrecomillas y quienes viven o han vivido varios años por la Localidad; Yako y Harvey, raperos del barrio El Codito; además de Ariel y Andrés, compañeros de la Universidad que viven en Cedritos.

La idea era saber que percepción tenían ellos sobre la carrilera y su entorno a medida que avanzábamos y dialogar acerca de los espacios que tienen o no los jóvenes como actores sociales y la falta de garantías para incluirlos como importantes en la creación de desarrollo y sociedad. Además, descubrir lugares que posiblemente pudieran ser interesantes para intervenir más adelante con sus proyectos o ideas de arte.

Comenzamos la ruta  tomando “La Ciclovía” desde el puente de la calle 116, el cual nos llamó la atención por ser un lugar en el cual nadie quiere estar, pues es oscuro, huele feo y es inseguro. Al seguir derecho hicimos un stop en el Parque Cedritos, vimos futbol, un grupo de Capoeira y chicos en las rampas montando tabla, patines y bicis, nos gustó la dinámica cultural y sana del lugar.

Estación del Tren de Usaquén - Calle 116 con Avenida Novena
En frente Centro Comercial Santa Ana.
Seguimos adelante con la ruta, llegamos al barrio Babilonia donde queda la Casa de la Cultura de Usaquén y justo frente a él vimos un lugar de abandono con muchos recursos para poder ser recuperado a través de actividades artísticas o culturales. Después de la calle 170 el camino se volvió una trocha, el movimiento esquizofrénico de la ciudad se aplacó y por fin pudimos alimentar nuestros pulmones con aire fresco y relajarnos con el olor a boñiga de vaca. Era todo un paseo, hacia la calle 180 cerca a la Estación de Tren de San Antonio, nos sentamos en un parque y aprovechando el sol de la tarde, hicimos picnic de sánduches y aprovechamos para hablar acerca de los temas propuestos desde un principio: ¿Cómo es su relación con los adultos? ¿Qué le brindan los jóvenes a la sociedad? ¿Cómo intervienen con su arte y actividades culturales? ¿Qué opinan los demás de su trabajo? ¿En cuáles lugares se sienten cómodos trabajando  y en cuáles no?

A pesar de haber considerado que en un principio los jóvenes sentían un rechazo por parte de la población adulta al no ser considerados como actores sociales importantes en su comunidad, ellos al contrario no se consideran excluidos, sino diferentes. Creen que hay una gran brecha entre ellos y los adultos porque no los conocen, no saben qué es lo que hacen, qué música les gusta, a qué fiestas van, qué hacen por Internet o qué hablan con sus amigos y es por esta razón que los consideran distantes.

Picnic en Parque de la 182
Entonces, estos jóvenes en cierta medida comprenden el porqué de algunas de las actitudes de los adultos, las cuales pueden llegar a ser consideradas como excluyentes y a su vez, están muy interesados en que sus padres y familiares pasen más tiempo con ellos y los conozcan, incluyendo su forma de vestir, la música que escuchan y todo lo que hacen, lo cual consideran que los representa y los hace visibles en la sociedad.

Tienen una visión muy diferente a los esquemas que plantea el sistema, los critican y muchos han tomado alternativas de acción para escapar de ahí. Se consideran muy inteligentes y productivos en la sociedad, solo que ésta enmarcada en un sistema determinado, no puede ver sus productos por estar al tanto de la imagen que muestran (el cabello largo, los piercing, los tennis).

Por otro lado, no demuestran ningún tipo de credibilidad y confianza hacia los medios, creen que son culpables de hacer más grande esa brecha entre las generaciones, creen que tergiversan la información y que muestran una visión de mundo que no concuerda con la realidad. Además, sin importar la clase socio-económica a la que pertenezcan, se sienten intimidados o excluidos del mundo relacionado con el consumo, como lo son los sitios de fiesta o los centros comerciales,  lugares en donde sienten que las personas no se comportan como ellas mismas y están obligados a asumir un rol social falso para poder hacer parte de ese contexto. Entonces, consideran que más que el dinero es el consumo y los imaginarios que plantea el mercado, los medios y la publicidad; lo que separa y excluye a las personas.

Sin embargo, ellos han dejado muy en claro su posición, se consideran muy importantes como actores sociales, pues representan y son la voz de muchos otros jóvenes, no se conforman con lo que viven, constantemente tienen grandes ideas y analizan y argumentan los comportamientos de la sociedad misma buscando darle una razón a ciertas actitudes y realidades de la vida. Sin embargo, son conscientes que la disciplina y la responsabilidad es su talón de Aquiles.


Nos levantamos del parque y seguimos el norte, en la calle 189 se divisaba El Codito en la loma, Jacko y Harvey se despidieron junto con sus hijos quienes nos acompañaron durante todo el recorrido. El resto seguimos la ruta al norte para terminar rondando el Cementerio Jardines de Paz por un rato. En medio de la muerte, me vi rodeada de vida, supe que las juventudes no estábamos perdidas, que aún muchos no estaban de acuerdo con el mundo que vivimos y ya están tomando miles de represalias para revertirlo.

lunes, 13 de febrero de 2012

Los Invisibles en la Universidad Jorge Tadeo Lozano

Noticias

El día jueves 9 de febrero en la Universidad Jorge Tadeo Lozano se dio a conocer el proyecto de Investigación "Los invisibles" en una charla de la "Catedra de Creatividad" de la cual hicieron parte algunos grupos culturales que han venido participando de este proyecto para contar su experiencia.

Aquí pueden encontrar una lista de algunos "Invisibles" de Usaquén y sus proyectos.


  • Hamilton Mestizo - Grupo Huertópolis

Grupo Huertópolis:
Este proyecto cultural fue consolidado de la experiencia  y resultados que se tuvieron con el primer taller del proyecto investigativo “Los Invisibles” en el barrio Santa Cecilia.
 Considerados como un Grupo abierto de plantas y personas,  se dedican a la siembra de huertos urbanos caseros, que con un poco de ciencia de barrio o tecnología de “Hazlo tú mismo” no solo se vuelven objetos decorativos sino que tecnifican procesos de riego y cuidado del cultivo; todo esto como excusa para rescatar conocimientos populares acerca de las plantas y de las personas que las cultivan a través de reuniones en las que logran tener el espacio para tomar estas historias y compartirlas a través de su blog.
Participaron en la Elaboración de un taller de Huertos Verticales donde se sembraron entre 50 y 60 plantitas aromáticas, de especias y hortalizas.
Integrantes Huertópolis: Juan Felipe Pachón, Hamilton Mestizo, Jessica Sánchez

www.librepensante.org


  • Carol Avendaño y Christian Tavera - Emisora en Sintonía con mi Barrio (Barrio Santa Cecilia)

Emisora Comunitaria "En sintonía con mi Barrio":
Son un grupo de jóvenes habitantes del barrio Santa Cecilia (Baja) quienes junto con ayuda de la Fundación Manigua que opera en el barrio y de la cual hacen parte, crearon una emisora comunitaria radial, que funciona por medio de un sistema de altoparlante. Entonces con unos cuantos parlantes ubicados en ciertas cuadras de los barrios logran emitir sus programas de radio enfocados a la educación, la cultura, la integración comunitaria y la información de acontecimientos y noticias locales de su barrio.
A su vez, estos jóvenes fueron participes de uno de los talleres propuestos para la Investigación de "Los Invisibles" de donde surgió el Grupo Huertópolis, del cual también hacen parte, con el funcionamiento de una instalación de Huerto Vertical que funciona con un sistema de riego inteligente operado por un botón.
Integrantes: Shary Rocha, Carol Avendaño y Christian Tavera.



  • Nevardo Molina - Corporación Casa de la Cultura Usaquén

Corporación Casa de la Cultura de Usaquén:
Como un proyecto cultural de la Localidad de Usaquén nace de manera independiente la Corporación Casa de la Cultura de Usaquén, la cual cuenta con Programación artística, cultural y patrimonial, formación no formal, comunicación, investigación, capacitación y gestión.
La Casa de la Cultura de Usaquén no sólo ha sido un gran aliado en el acercamiento a la vida cultural de la localidad sino que también fueron participes compartiendo dentro de su programa de la Feria Decembrina, un espacio para realizar actividades culturales  dentro del marco de la Intervención artística de La estación de Tren San Antonio desarrollada como actividad del proyecto de Investigación “Los Invisibles”.



  • María José Olmos – Jardines Insurgentes – Casa Entrecomillas

Casa Entrecomillas:
Grupo cultural liderado por María José Olmos, quién es habitante de la Localidad de Usaquén, participó de una Intervención de la Estación de Tren San Antonio  de  con su proyecto “Jardines Insurgentes” ganador de la Convocatoria Distrital “Bogotá tiene talento”.
Su participación se basó en la re-significación del espacio abandonado en la Estación para transformarlo en un Jardín o Huerto llamativo pintado y organizado por la comunidad.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Historia de Usaquén

Investigación

A través de la historia de Usaquén podemos comprender el porqué de algunos de los arraigos de la comunidad y descubrir a través de los hechos el porqué de sus creencias, costumbres y comportamientos. El conocer los hechos nos permite tener una base sólida que argumente un diagnóstico de la Localidad y nos permita desarrollarlo más a fondo.

La historia de Usaquén es rica en hechos y determinantes que cambiaron el curso y estilo de vida de la ciudad, a través de ella podemos comprender no solo a los habitantes de la Localidad sino a los bogotanos.


RESEÑA SOBRE LA HISTORIA DE USAQUÉN


Título del libro: Comunidades y territorios: reconstrucción histórica de Usaquén.
Autor: Alcaldía Local de Usaquén. Fabio Zambrano Pantoja
Año de publicación: 2000
Editorial: Corporación Horizontes, Bogotá.


En Usaquén se asentaron los primeros pobladores de la sabana los cuales dedicados a las técnicas agrícolas y la alfarería se denominaban la “Cultura Herrera”, la cual podemos reconocer como nuestras primeras raíces. Tiempo después, los Muiscas llegaron al altiplano desplazando o absorbiendo a estos primero grupos agro-alfareros. Así, en el siglo XV los Muiscas ya se constituían como el grupo de lengua chibcha más importante en el altiplano.

Podemos notar que la agricultura en la Localidad es un patrimonio histórico invaluable que merece ser rescatado en la contemporaneidad a través de las dinámicas actuales de la agricultura urbana o de ciudad.

Por otro lado, estas comunidades indígenas Muiscas, en la organización social de su territorio,  los hijos guardaban una mayor relación con la madre y la familia de su madre que con el padre. Aplicado a la sociedad contemporánea en donde a muchas madres les ha tocado hacerse cargo o designarse como cabeza del hogar; es interesante analizar como las familias se desarrollan en base a un matriarcado. 

Antes de que llegaran los españoles, el lugar que hoy conocemos era conocido como Usaquén, y existen varias historias sobre el origen de su nombre y el significado. Algunos se inclinan porque la palabra es un vocablo Chibcha que significa, lodazal; lo cual nos lleva a pensar que lo que hoy conocemos como humedal de Torca se extendía por toda la Localidad.

Otros afirman que los indígenas de la época tenían la creencia de que la fortaleza y buena suerte de la edificación y sus moradores consistía en estar cimentada sobre carne y sangre humana.  Esta costumbre era propia de linajudos caciques, quienes gozaban del privilegio de vivir en mansiones cuyos mástiles de sostén guardaban bajo sus bases el cuerpo virginal de víctimas. 

A esta última se le llamaba Usaque, que etimológicamente, según la lengua chibcha, quiere decir: usa "debajo" y que, "palo o madero". Cuyos significados unidos daría "debajo del palo". Este título que entrañaba nobleza, linaje, honor y distinción, era concedido por el zipa o señor de Bacatá a los caciques de mejor prosapia en la aristocracia chibcha. Por eso se creen que el cacique de la tribu del cacicazgo se le conocía como “usaque” y habitaban las tierras ubicadas hoy en la Localidad de Usaquén.

Además de todas estas historias que pretenden armar un mito sobre la historia y esencia de Usaquén, existe un mito o relato fundacional que ha sido el que ha tenido mayor acogida y apropiación por los habitantes de Usaquén. Este relato argumenta que el nombre de Usaquén proviene de la princesa Usaca y significa “Tierra del sol” y la historia relata que después de que los soldados de Quesada sacrificaran al Zaque Tisquesusa en Facatativa, su hija Machinza huyó con su hermano Hama y su hermana menor Usaca y entre otros indios nobles, llegando a las tierras donde hoy se encuentra ubicada Usaquén.

Ahí, a pesar del odio que sentían hacia los españoles, un día se presentó el padre de Las Casas, en compañía del Capitán Juan María Cortés. A pesar de que Machinza ordenó a sus súbditos a disparar, Hama ya conocía al Padre de las Casas y le estimaba por lo que obligo a bajar la guardia. EL capitán Cortés quedo prendidamente enamorado de la princesa Usaca y con el tiempo logró conquistarla, siendo bendecidos por el Padre de las Casas, quien los desposó y fueron dados como pareja inmensos terrenos a los cuales Cortes Nombró Usaquén Tierra del Sol.

Investigaciones hechas por el grupo de historiadores que escribieron este libro no pudieron ser rectificadas. Sin embargo, estos relatos o mitos terminan por volverse símbolos para la comunidad y que existen en la memoria colectiva de la Localidad y por tanto representan un valor patrimonio invaluable.

En cuanto a la identidad, tal vez este tipo de relatos sea el lazo más cercano que tienen sus habitantes con sus antepasados, en el cual la princesa Usaca puede representar el pasado glorioso del pueblo Muisca, cuyo desarrollo se vio violentamente truncado por la llegada de los españoles.

Entrados el siglo XVII, se expide el documento de formación del resguardo de Usaquén como un resguardo indígena. Con el tiempo que los indígenas se mezclaban con negros y blancos, empezaron a surgir nuevas posiciones y derechos para los mulatos y mestizos; logrando que hacia el año de 1779 se aboliera la figura de resguardo, debido a que la cantidad de población indígena disminuyó considerablemente afectando a los españoles en los recaudos de tributación.

Estos indígenas fueron desterrados de sus propias tierras y enviados a Soacha donde tenían que volver a trabajar y compartir la tierra. Actualmente la Alcaldía de Usaquén reconoce esta historia y reconoce a Usaquén como lo que fue un resguardo indígena. Esto nos lleva a pensar que si, para la época los indígenas fueron desterrados al sur de la ciudad y les fueron transgredidos sus derechos, porque hoy, teniendo en cuenta que la población más pobre de Bogotá se encuentra hacia el sur de la ciudad, no hay una restitución por lo menos simbólica a este tipo de población.

Usaquén Bogotá - Escuela en el costado norte del parque central, calle 119 con carrera Sexta A.  Wikimedia Commons

 Para el siglo XIX las tierras de Usaquén se caracterizaron por la consolidación de la ganadería extensiva y de ahí nacen las grandes haciendas y casonas que hoy aún conocemos como es el caso de la Hacienda Santa Bárbara, Santa Ana o la Hacienda El Cedro, donde se encuentra hoy ubicado el barrio Cedritos. 

Hacia el norte de Usaquén se encontraba la Hacienda Fusca la cual agobiada por las deudas, terminó por escindirse en pequeñas propiedades al Igual que Tibabita, que terminó por convertirse en estancias medianas como Palermo, Las Pilas, La Floresta, Torca y El Codito.

Estos dueños de las haciendas y los grupos élite de la sociedad bogotana pasaban sus días de descanso en Usaquén tratando de distinguirse espacialmente del resto de los habitantes y buscando mejores condiciones de vida que la ciudad no les ofrecía. Es por esta razón, que principios del siglo XX, familias acomodadas de Bogotá empezaron a trasladar sus viviendas a Usaquén, siendo esta época  determinante en la pérdida del arraigo urbano y búsqueda de la tranquilidad del campo. Después de la mitad del siglo con el crecimiento acelerado de la ciudad, Usaquén dejo de ser un municipio, para hacer parte del perímetro urbano, constituyéndose como barrio.

Un determinante fuerte que permitió la urbanización de Usaquén fueron los medios de transporte y las vías. Con la construcción del ferrocarril, que llegaba a Zipaquirá y Chiquinquirá y con la construcción de la Estación de la Sabana, se logró que habitantes de Bogotá y de otros lugares de Colombia llegaran a Usaquén. Además la construcción de nuevas vías y avenidas permitió también la expansión de la Ciudad.

Estación del Tren Usaquén. Wikimedia Commons. Nils Öberg

Después de la segunda década del siglo XX no solo familias acomodadas y de clase media empezaron a trasladarse a Usaquén, sino que dueños de grandes terrenos al norte de la ciudad habían abierto canteras donde llegaban campesinos y habitantes de otros lugares de Colombia a trabajar en la extracción de piedra y arena. Estas personas con el tiempo y después de prohibidas y cerradas las canteras se asentaron en el norte de Usaquén, lo que hoy conocemos como los Barrios San Cristóbal, Barrancas, El Codito y Lijacá. 

A pesar de la explosión demográfica de la ciudad después de la década de los setentas, las costumbres y arraigos que tienen sus habitantes por la Localidad residen en el ambiente rural, lo cual podemos conservar a través de la Agricultura Urbana como un patrimonio histórico para sus habitantes.

lunes, 30 de enero de 2012

BARRIO ALTA BLANCA



A través del libro Alta Blanca: historias comunes - vivencias propias. Logramos conocer pequeños fragmentos que albergan historias de valor de sus habitantes, de lugares populares y actividades culturales propias de su comunidad.

Su historia se remonta a la vereda de Barrancas, la cual se formó por campesinos y mineros que ayudaron a construir la vía férrea a Tunja. Con el tiempo se fue poblando y llegaron más familias que trabajaban en Cementos Samper, en canteras, algunos eran transportadores o trabajaban en los colegios campestres de la zona y fincas aledañas.


Ver Los invisibles en un mapa más grande

Podemos ver en la forma en cómo nació el barrio Alta Blanca, que el barrio Barrancas es un lugar importante en la formación de los actuales barrios aledaños, convirtiéndolo en un lugar común y reconocido por los habitantes de los demás barrios cercanos. Entonces, resulta muy probable que las historias y costumbres de los demás barrios tengan todas entre si una relación con la historia de Barrancas y Alta Blanca.

Al remontarnos a sus inicios y ver la relación que tiene la historia de una gran mayoría de barrios populares de Usaquén, encontramos que los primeros habitantes de estos barrios eran campesinos o mineros que trabajaban en canteras de la zona.

Debido al crecimiento demográfico y a la integración de Usaquén al área metropolitana en la década de los años sesenta; hoy, en el barrio Alta Blanca existe una comunidad consolidada en la que no existe la misma unión de muchos años atrás, puesto que el barrio ha crecido y nuevos habitantes lo han ocupado.

Sin embargo, las fiestas de fin de año son un motivo de reunión y participación de todo el barrio, como las novenas en las cuales los habitantes se ponen de acuerdo por cuadras para preparar algunos platos o postres y para rezar la novena de aguinaldo con los niños, quienes llegan disfrazados de pastorcitos, san José, María, muñecas, incluso hasta de Batman y Spiderman. Además de la participación de las mujeres líderes, quienes para esa época tenían la capacidad de gestión e integración de la comunidad a través de actividades deportivas como los campeonatos de baloncesto y la organización de la Carrera Atlética con salida en la calle 156 frente a la Iglesia del Consuelo.

Hoy en día, además de la tradición de las novenas, otra de las costumbres y lugares populares que aún existe, es la de visitar la “Plaza Gitana” que se ubica los fines de semana al lado del puente peatonal de la calle 162 con Avenida Séptima, lugar donde se ubicaba en primera instancia, antes de tuviera que volverse itinierante, pues al no estar titulado el barrio como lugar comercial sino residencial, tuvo que por ley desalojar y fue así como los comerciantes de la plaza estuvieron un rato de manera ambulante por ese sector y recibiendo el nombre de “Plaza Gitana” por parte de sus habitantes.

Aún hoy en día el barrio y sus aledaños tienen un movimiento residencial y comunitario fuerte a pesar de los muchos nuevos habitantes que viven en inquilinatos o que abrieron un pequeño local comercial pasando como desconocidos frente a los rostros envejecidos y conocidos de siempre.

lunes, 23 de enero de 2012

El lado verde de Usaquén


“Si un rolo chapineruno pretendiera repetir un día de campo como en los años 50 en Usaquén, hoy no reconocería el sector. Las montañas han sido horadadas y grandes boquetes advierten el fin de los cerros tutelares, con consecuencias ecológicas aún no determinadas, por la desaparición de las fuentes y cauces de agua, por los cambios en el rumbo y la fuerza de los vientos, por la extinción de la flora y la fauna nativas. Rocas amarillas. Solo rocas amarillas, quedan donde antes había arboles”



Vista de los cerros de Usaquén desde la calle 185 con Avenida Novena.


A continuación se encuentran los puntos más destacados que encontré acerca de la Localidad y su relación con el medio ambiente que surgieron a partir de la investigación de algunas fuentes bibliográficas.

  • Recursos Naturales

Usaquén es una de las localidades más ricas de Bogotá en cuanto al recurso hídrico, pues en sus cerros se encuentran nacimientos de ríos y quebradas como la San Juan, Patiño y Aguas Calientes, entre otras y, cuenta con el Humedal de Torca el cual es de gran importancia como regulador hídrico y como hábitat de diferentes especies de vegetación. (Alcaldía Local de Usaquén, 2009)


A pesar de su riqueza, el uso indebido de sus suelos, la contaminación de sus riachuelos y quebradas, la construcción de vivienda y comercio acelerada en décadas pasadas y aún persistente, sin contar los daños atmosféricos por concentración de tráfico vehícular; fue el destino que los bogotanos quisimos darle a la Localidad.


En 1994 los problemas de conservación de los recursos hídricos se relacionaban con los cuerpos de agua provenientes de la zona montañosa, y con el manejo que de ellos se hacía desde su nacimiento hasta la parte baja de la Localidad.

En los cerros se ve la intervención causada por el hombre y en los cauce sde las quebradas que bajan de la montaña se han ocasionado alteraciones en su dinámica natural: hay invasión de la ronda, contaminación con residuos líquidos y sólidos, de los cuales algunos son sedimentos producidos por la industria extractiva (Canteras); todo esto ha llevado a  la disminución de los cauces y la deforestación y, en la parte baja, la consecuencia es el taponamiento del sistema de alcantarillado debido al continuo arrastre de sedimentos y basuras.

Las quebradas la Cita y San Cristóbal para el año 1994 ya estaban totalmente deforestadas por culpa de las canteras. En estas quebradas además de La Quebrada Callejas se encontraba un alto nivel de basuras domésticas, materiales de construcción y desperdicios de talleres de mecánica.

A su vez, son los cerros aquel lugar que se encuentra densamente habitado por estratos socioeconómicos bajos con una nula o deficiente prestación de servicios públicos, haciendo que familias hayan tenido que utilizar los riachuelos y quebradas como cañerías y basureros; sin embargo, esta costumbre es también utilizada por las grandes constructoras que han construido lujosos edificios residenciales y comerciales.

  • El recurso del suelo:

La manera en cómo se empezaron a habitar los cerros fue un determinante cultural para que sus habitantes no reconocieran la riqueza de sus suelos. Muchos de sus habitantes eran trabajadores de canteras que explotaban y contaminaban los cerros sin ninguna educación o reflexión respecto al cuidado de su entorno. Con el tiempo las consecuencias se reflejaron y la comunidad empezó a comprender la importancia de su cuidado. Aún así, es difícil para ellos tener una razón de fondo para no arrojar basuras al cauce cuando su cultura y la de sus abuelos era muy distinta.

La explotación de las canteras también fue determinante en el impacto ambiental de los cerros, la Localidad y Bogotá. Sin embargo, parece ser que en general, la mayoría de sus habitantes ni siquiera lo notan,  pareciera que ante sus ojos son normales las cicatrices que tiene la montaña y no son conscientes de los daños que durante todos estos años se han ocasionado.

Boletín 308 de la Agencia de Prensa Ambiental (Agencia de Prensa Ambiental, 1994)
Un estudio Realizado por la Agencia Ambiental de Usaquén, Realizado por el Departamento Técnico del Medio Ambiente (DAMA) y con el apoyo investigativo de Instituto de Estudios Ambientales IDEA de la Universidad Nacional y el CIDER de los Andes; describe que para la época de los años 90, el principal problema ambiental que aquejaba a la localidad de Usaquén era el recurso del suelo, debido al irresponsable manejo de la industria extractiva la cual produjo efectos adversos como desvío de corrientes de agua, deslizamientos de tierra y contaminación de los cerros.


  • Riesgos Antrópicos en Usaquén.
(Alcaldía Mayor. Departamento Administrativo de Planeación Distrital., 2004)


Contaminación atmosférica:
Ocasionada por el alto tráfico vehicular y el polvo que en esa época levantaban los camiones de arena delas canteras. Hoy en día la contaminación producida por el tráfico vehicular sigue siendo un problema determinante que afecta  en sobremanera a toda la Localidad.

Contaminación del suelo:
La principal causa es la erosión por culpa de la tala de bosques, explotación de las canteras y la urbanización. La vegetación se ve afectada por la arborización con especies foráneas y la eliminación de las endémicas.

Contaminacion acuífera:
Basuras domésticas, desperdicios de obras y talleres de mecánica. No hay interceptores de aguas lluvias ni aguas negras. Los barrios con estos problemas son: Barrancas alto, Buenavista, La Estrellita, El Cerro, Santa Cecilia, Soratama y la subestación de Torca.


Teniendo en cuenta esta mirada general de la relación de los habitantes de la Localidad con el medio ambiente es de gran importancia que en primera instancia los habitantes cercanos a las quebradas y los cerros tengan consciencia sobre la riqueza del lugar donde viven.

A pesar de algunas problemáticas socioeconómicas estas comunidades podrían unirse para elevar su calidad de vida a través del cuidado y trabajo por el paisajístico de su entorno que podría traerles remuneraciones económicas desde el lado comercial, cultural y turístico y por otro lado, que la ley frente a los abusos ambientales por parte de las constructoras sea mucho más severa al igual que sus mismos habitantes y compradores, quienes deben ser más exigentes frente a esas temáticas que casi nunca conocen o ignoran.

Fuentes Bibliográficas con temas de Medio Ambiente


  • Agencia de Prensa Ambiental. (12 de Mayo de 1994). Boletín 308. APA.
  • Alcaldía Local de Usaquén. (2010). Contaminación auditiva y visual en la Localidad de Usaquén. Bogotá.
  • Alcaldía Local de Usaquén. (2009). Humedal Torca - Quebradas Aguas Calientes, San Juan y Patiño. Bogotá.
  • Alcaldía Mayor. Departamento Administrativo de Planeación Distrital. (2004). Recorriendo Usaquén. Diagnóstico físico y socioeconómico. Bogotá.
  • Bogotá, A. M. (s.f.). Portal Alcaldía Mayor de Bogotá. Obtenido de Anexo Humedales de Bogotá.
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